La mayoría de las empresas que participan en licitaciones públicas cuentan con un equipo de licitación y un presupuesto limitados. Presentarse a todas las licitaciones no es una estrategia, es una receta para presentar ofertas deficientes y acabar agotado. Una decisión estructurada de participar o no participar determina dónde invertir tu energía y dónde renunciar conscientemente. Las empresas que más ganan no son las que se presentan a más licitaciones, sino las que seleccionan de forma más inteligente.
¿Por qué bid/no-bid?
Cada oferta requiere tiempo, dinero y atención. Una oferta para un contrato público de tamaño medio puede suponer fácilmente entre 40 y 200 horas de trabajo, desde el análisis de las especificaciones hasta la revisión final. Si inviertes ese tiempo y esfuerzo en un contrato en el que tienes pocas posibilidades de ganar, lo harás a expensas de otros contratos en los que sí podrías tener éxito.
Una disciplina consciente de pujar/no pujar:
- Aumenta tu tasa de éxito inscribiéndote solo en proyectos prometedores.
- Evita la sobrecarga del equipo de licitación.
- Mejora la calidad de cada oferta que presentas.
- Proporciona a la dirección una visión clara del proceso.
El marco de oferta/no oferta
Paso 1: Primera selección (apto/no apto)
En un plazo de 24 horas tras descubrir una tarea, realiza una primera selección. Estos son criterios de eliminación: si la respuesta a alguna de estas preguntas es «no», detente aquí.
- ¿Encaja el encargo con nuestra actividad principal? Inscribirse en algo fuera de su ámbito de especialización rara vez conduce al éxito.
- ¿Cumplimos los requisitos de selección? Comprueba el volumen de negocios, las referencias, los certificados y los reconocimientos. Si no cumples los requisitos, no sirve de nada.
- ¿Podemos llevarlo a cabo? ¿Tienes la capacidad (personal, recursos, planificación) para llevar a cabo el encargo si ganas?
- ¿Es factible el plazo? ¿Dispone de tiempo suficiente para presentar un presupuesto de calidad?
Paso 2: Evaluación estratégica (matriz de puntuación)
Si la primera evaluación es positiva, se realiza un análisis más profundo. Califique cada factor en una escala del 1 al 5:
Probabilidad de ganar (ponderación: 30 %)
- ¿Conocemos al cliente y sus necesidades?
- ¿Hemos colaborado anteriormente con éxito con este cliente?
- ¿Qué tan fuerte es nuestra posición frente a competidores conocidos?
- ¿Tenemos ventajas únicas (tecnología, equipo, referencias)?
Valor estratégico (ponderación: 25 %)
- ¿Encaja esta tarea con nuestra estrategia a largo plazo?
- ¿Abre las puertas a un nuevo mercado o cliente?
- ¿Refuerza nuestra cartera de referencia?
Atractivo financiero (ponderación: 25 %)
- ¿Es aceptable el margen previsto?
- ¿Qué ocurre con las condiciones de pago y el riesgo de flujo de caja?
- ¿Hay gastos ocultos (fianza, seguros, gastos de viaje)?
Viabilidad (ponderación: 20 %)
- ¿Contamos con las personas adecuadas?
- ¿Es realista la planificación?
- ¿Qué riesgos existen en la ejecución?
Regla de decisión: una puntuación total ponderada superior a 3,5 es una «oferta». Entre 2,5 y 3,5 es una «oferta condicional» (requiere atención adicional). Por debajo de 2,5 es una «no oferta».
Paso 3: Decisión formal y comunicación
Las señales de alerta
Hay ciertos indicios que apuntan claramente a una ausencia de ofertas:
- Las especificaciones parecen estar escritas a medida para un competidor específico. Las especificaciones técnicas hacen referencia a marcas comerciales y los requisitos de selección coinciden exactamente con el perfil de una empresa.
- El plazo es irrealmente corto y la publicación parece haberse retrasado deliberadamente.
- El encargo es una reedición de un contrato anterior en el que el contratista actual tiene una gran ventaja.
- El precio es fijo y solo puedes diferenciarte en calidad, donde no tienes una ventaja clara.
- No tienes ninguna relación con el cliente y se trata de un procedimiento sin negociación.
Las banderas verdes
Señales que indican que es necesario rezar:
- Has sido invitado por el cliente o ya has tenido contacto con él a través de una consulta de mercado.
- Tienes referencias sólidas que coinciden exactamente con la experiencia requerida.
- Los criterios de adjudicación hacen hincapié en la calidad y la innovación, precisamente donde reside tu valor añadido.
- Conoces al equipo que puedes utilizar y ellos tienen experiencia probada.
- El encargo encaja en tu cartera estratégica y refuerza tu posición en el mercado.
Documentación y aprendizaje
Lleve un registro de todas las decisiones de licitar o no licitar y sus resultados. Después de la adjudicación, tanto si ha ganado como si ha perdido, evalúe:
- ¿Fue acertada la decisión de inscribirse?
- ¿Era realista la estimación de las probabilidades de ganar?
- ¿Qué factores hemos sobrevalorado o subestimado?
Este ciclo de retroalimentación hace que tu marco de decisión de licitar o no licitar sea cada vez más preciso.
Fuentes
- Shipley Associates — Gestión de capturas y propuestas
- APMP (Asociación de Profesionales de Gestión de Propuestas) — Marco de decisión de licitar/no licitar